Reconozco el tremendo valor de la estrategia de marketing de los señores de Danone para que tomemos Activia, pero personalmente ya me está resultando igual de cansino que cuando las madres te ven salir por la puerta y te dicen: "no vengas tarde, que mañana madrugas", independientemente de la edad que tengas.Como en casi todo lo que hace Danone, gracias al potencial de la marca, y la inversión en publicidad, se han conseguido adueñar de la categoría de los antaño conocidos como Bífidus. No concebimos esta categoría sin los Activia. Y es que conseguir ser el referente de la categoría, desde el punto de vista de marketing es lo mejor que le puede ocurrir a una marca dado que adquiere el posicionamiento genérico. Además a la hora de negociar las políticas de distribución y de precio tienen el rol de dominantes. Es algo muy difícil de conseguir, pero hay varios ejemplos además de Activia: los Petit Suisse (ahora Danoninos), el pan Bimbo, los Donuts...
Pero el ejemplo de Activia, se puede decir que ronda la perfección, y es que están empeñados en que nos pasemos sentados en la taza del báter la mayor parte del día. Una tendencia extendida entre varias marcas
