Como ya he dicho, es época de confesiones sobre
campañas de publicidad de colonias. Ya me he
confesado fan de
Chanel, y de todo lo que hace a nivel de comunicación, publicidad y marketing, porque lo hace bien. Bueno lo hacía, porque desde luego vaya chasco su último
spot.
En primer lugar porque se ha quedado en "un anuncio más" protagonizado por una estrella de jollibod, cuando sus spots siempre eran " el anuncio".
Sus spots para su producto estrella siempre han sido multimillonarios, porque eran una superproducción, una historia, pero esto es una mierda. Se han gastado todo el presupuesto de
publicidad en pagar a Brad Pitt, que encima desde cerca se le nota que tiene el cutis fatal y que dentro de poco acaricia los 50. Vamos que si este spot lo hubiera rodado mi vecino del 1A, lo sacan por menos de 100 mil euros.
Es cierto que dentro de lo malo,
Chanel como marca sigue transmitiendo su
posicionamiento de
lujo, exclusividad sin barroquismos, con sencillez. Al menos no es como los de
Loewe, que además de hacer una mierda, iba en contra de su posicionamiento. Sigue fiel a su
imagen de marca, aunque no cumple